Sostenibilidad y Arquitectura

La raza humana se extiende sin mesura a lo largo de todo el planeta. En los últimos 50 años hemos pasado de ser 1000 millones de habitantes a más de 7000 millones y los cálculos previstos para 2065 estiman  la población en cerca de 13 mil millones. Sin embargo los recursos en el planeta están muy mal distribuidos, solamente el 5% de la población está usando casi el 70% de los recursos del planeta. Además, si la población menos desarrollada llegara al mismo nivel de vida de la población más desarrollada, necesitaríamos 8 planetas como el nuestro para dar de comer a todos.
Es en este marco donde la sostenibilidad se convierte en una necesidad. Los seres humanos nos hemos acostumbrado a vivir cada vez con más y a consumir cada vez más recursos. Aunque a primera vista parece que somos demasiado habitantes, esto no es así. Si juntásemos a todas las personas del planeta codo con codo, bastaría con una  región de la superficie de California para albergarnos a todos. Esto quiere decir que hay mucho planeta, pero tenemos que re-aprender a coexistir en armonía con él.
Vitruvio fue un arquitecto en la época de Julio Cesar que escribió el tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva, “De architectura”. En esta serie de diez libros se identifican los diferentes elementos que hay que tener en cuenta a la hora de crear una nueva ciudad o construir una vivienda. En algunos pasajes se encuentran consejos curiosos como ir al terreno en el que se quiere construir, matar un animal de la zona y mirarle los intestinos para ver si están sanos y así para saber si el terreno es lo suficientemente salubre para construir y vivir en él.  También se habla acerca de evitar los pantanos, que generan vapores insalubres en épocas de calor, o de la buena posición de un edificio para evitar los vientos dominantes. Puede que actualmente todo esto suene un poco arcaico, sin embargo refleja el hecho de que antes las ciudades se integraban mejor con lo que había alrededor. Hoy en día podemos encontrar múltiples ejemplos de ciudades construidas en lugares totalmente inapropiados, como en cauces de torrentes de agua, o por debajo del nivel freático de ríos y mares. Todo esto genera un exceso de esfuerzos innecesarios para mantener una ciudad en un lugar en el que nunca debió estar.
Les propongo ahora que miremos a la escala más pequeña de la ciudad, las edificaciones, las viviendas. Hacer una vivienda sostenible no significa forzosamente que su construcción vaya a ser más costosa. Lo que significa es que se va a aplicar el sentido común en el diseño. Tomemos como ejemplo a la arquitectura tradicional. Las construcciones de nuestros pueblos no hacen más que aplicar la lógica para conseguir que sus viviendas aíslen mejor, estén mejor situadas y su tiempo de construcción sea más ágil,  empleando un esfuerzo humano y económico muy controlado. Tenemos que re-aprender a convivir con nuestro planeta, y que nuestras ciudades se integren con él; no que el planeta se intente acoplar a nuestras ciudades.
De todas formas, aunque los arquitectos apliquemos métodos activos y pasivos sostenibles en la arquitectura, me gustaría plantear la siguiente pregunta ¿Los usuarios conocen lo suficiente  sus edificios? Hace algunas semanas vi al arquitecto César Ruiz-Larrea en un programa de televisión. Larrea enseñaba un bloque de viviendas bioclimático en Madrid conocido como el “Hemiciclo Solar”. Este edificio utiliza diferentes sistemas pasivos de captación de energía para llegar a conseguir hasta un 40% de ahorro en el consumo energético. El programa resulta muy interesante porque se tiene la oportunidad de visitar la vivienda de diferentes inquilinos, y ver cómo las utilizan.

Es muy curioso que la mayoría de las personas entrevistadas afirmen que no habían notado mucho el ahorro en sus bolsillos, pero es más curioso comprobar que la mayoría de los entrevistados no utilizaban correctamente los dispositivos bioclimáticos que disponían sus viviendas. Como ejemplo, una vecina utilizaba el balcón-invernadero de su vivienda como trastero, teniendo además las lamas de los parasoles totalmente cerradas. Esto hacía totalmente inútil la creación de este espacio para calentar el interior de la vivienda en invierno. El error no es de diseño, si no de utilización.  Es decir, la sostenibilidad en la arquitectura necesita la colaboración de todos. El arquitecto debe proponer, diseñar y explicar. Y el usuario debe comprometerse y aprender a usar los dispositivos correctamente.
Pensemos que todos los productos que compramos hoy en día vienen con sus correspondientes instrucciones. Esto es algo lógico, ya que normalmente se trata de productos que nunca hemos utilizado antes, o de modelos nuevos que desconocemos. ¿Por qué no ocurre esto con nuestros edificios? Debería ser imperativo que cada vez que un arquitecto diseñara un edificio con un mínimo de sistemas pasivos de ahorro de energía, se creara un folleto explicativo para los futuros usuarios. Este folleto debería ser tan inalienable de un edificio como las escrituras de compra-venta, y cada vez que una vivienda pasara de de unos propietarios a los siguientes, estas instrucciones deberían pasar también con ellas. Por lo tanto tan importante es hoy en día que los arquitectos apliquen reglas básicas de ahorro de energía, como que los usuarios sean debidamente informados de cómo utilizar sus viviendas.
La sostenibilidad es cosa de todos.

2 comentarios :

  1. Hola Carlos, quiero hacer honor a lo que digo, así que voy a participar activamente en tu blog.

    Además, precisamente ayer se estrenó en España la serie Terra Nova, producida por Spielberg y viene muy al pelo tras tu última publicación sobre sostenibilidad y arquitectura.

    Creo sinceramente que desde ningún sector se está apostando sinceramente, como convicción real, por una actividad sostenible. Y menos ahora. Ahora el esfuerzo está centrado en sobrevivir, se tiene la convicción de que la sostenibilidad es un lujo para tiempos mejores. Nada más equivocado, igual que invertir en personas en una organización hoy hará que mañana, cuando lleguen vacas gordas (que llegarán, ya lo veréis) la gente siga fiel a ese compromiso, invertir hoy en sostenibilidad hará que tus clientes, sea cual sea tu negocio, te perciban mejor y tu producto será mejor valorado.

    Disculpad que mezcle a los recursos humanos en un blog de arquitectura, pero es de lo que entiendo.

    Finalmente, enhorabuena, Carlos. Compartir conocimiento y opinión es lo que diferencia a los excelentes de los buenos.

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    1. Justamente lo que pretendo con este blog es mezclar la arquitectura con el resto de disciplinas que existen, y acercar asi la arquitectura al gran publico en general. Cine, cocina, automoviles o RRHH, todo es valido para establecer una reflexion acerca de algo bello y complejo que en los ultimos tiempos se quiere relegar al ostracismo por culpa de haber hecho las cosas de mala manera.

      Muchas gracias por tu comentario, espero que sigas participando.

      Un abrazo.

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