Comunicación y Arquitectura

La comunicación es básica en la sociedad humana, y ha sido el desarrollo de un lenguaje muy sofisticado lo que ha permitido el progreso de nuestra civilización durante los últimos milenios. Algunos autores como Jean M. Auel, conocida escritora de ficción creadora de la serie del “Clan del Oso Cavernario”, sostienen que el hombre de Crog-Magnon del cual todos nosotros provenimos, tuvo éxito en su adaptación en la Tierra y no se extinguió como pasó con el hombre de Neanderthal, debido entre otras causas al desarrollo más sofisticado de su lenguaje. Esto le permitió una transmisión de la información más fluida entre diferentes individuos, con lo que se logró un conocimiento más generalizado que hizo posible una evolución y adaptación al entorno mayores con respecto a sus coetáneos Neanderthales.


Entre todas las características que debe cumplir un arquitecto, quizás la más importante es la de ser un buen comunicador. La comunicación es fundamental  ya sea para convencer a un cliente de una idea, o para transmitir al mundo tu concepto de la vida a través de un espacio singular.

Pongamos como ejemplo la serie Man Men, ambientada en una agencia neoyorkina de publicidad de los años 60. Don Draper es un publicista con un poder comunicador fuera de lo común. En uno de los capítulos de esta serie se puede escuchar al protagonista sosteniendo: Las personas nos dicen quiénes son, pero lo ignoramos porque queremos que sean lo que nosotros queremos que sean”. Más de un arquitecto se hubiese ahorrado algún quebradero de cabeza con su cliente si hubiese seguido esta premisa. En el mundo de la publicidad el saber transmitir tu idea el cliente, o al público objetivo, es todo. En arquitectura ocurre igual.

Los arquitectos deben ser extraordinarios comunicadores, capaces de hablar una lengua comprensible por todos. Muchas veces el mayor problema que se les puede achacar a los arquitectos es que nos empeñamos en hablar un idioma que es totalmente ininteligible para el resto de los mortales. El ser un buen comunicador es lo que puede hacer la diferencia entre que tu proyecto se respete, o que no. El lenguaje como instrumento transmisor de la información es fundamental en nuestras vidas. Existen tantos lenguajes como poblaciones y modos de vida puede haber en el planeta. Cada uno de ellos representa matices y rasgos de la historia del desarrollo de cada civilización.

En 1887 el oftalmólogo polaco de origen judío Lázaro Zamenhof dio a conocer una nueva lengua creada por él durante diez años. Esta nueva lengua fue bautizada con el nombre de Esperanto. El fin era tener un lenguaje único y común con el que todas las personas pudiesen comunicarse entre sí. El vocabulario está formado por palabras que provienen del latín, de lenguas romances, germánicas, eslavas, griego, hebreo e incluso del japonés. 


Los cálculos estiman que hoy en día existen entre medio millón y dos millones de hablantes en todo el mundo. Aunque a primera vista parezca una cifra nada deleznable, si lo comparamos con los mas del siete mil millones de personas que habitan en el planeta Tierra, vemos que el éxito ha sido más bien tímido. Las características y las intenciones del esperanto provocaron una propagación relativamente elevada en sus comienzos, pero a finales de los años treinta sufrió una dura frenada, debido a las guerras y las represiones políticas.

En todo caso la idea de tener un mismo lenguaje con el que se pueda comunicar cualquier persona del planeta da mucho que pensar. ¿Se imaginan un mundo en el que todo el mundo hablase la misma lengua? Personalmente creo que sería mucho menos interesante de lo que tenemos hoy en día. La lengua de cada país representa mucho más que el simple intercambio de conocimientos. Cada lengua tiene matices muy sutiles en el tono y el timbre por ejemplo, que han sido formados a lo largo de siglos y modelados por los distintos interlocutores que han hecho uso de ellas. En realidad un idioma es una representación bastante fidedigna de las características más comunes de un país.

A principios del siglo XX se quiso definir las características que debían cumplir todos los edificios para entrar dentro del que se llamo Estilo Internacional. Esto no era otra cosa que un lenguaje común que debían “hablar” todos los edificios en aras de lo que se consideraba una "buena arquitectura". Este movimiento se vio impulsado por algunos de los mejores arquitectos de la época como Le Corbusier, Gropius, Neutra y Van de Rohe entre otros muchos. El desencadenante fueron los sucesivos estilos “Neo” (neo-barroco, neo-renacentista),  en los que se basaba la mayoría de la arquitectura de finales del siglo XIX, compuestos por una ornamentación muy abundante y una gran carencia funcional. El movimiento moderno quiso romper con la ornamentación, y se apoyó en el funcionalismo para crear un nuevo estilo. Este movimiento supuso una gran revolución, y la arquitectura contemporánea no se podría entender sin este movimiento.

Aunque la expansión de este nuevo lenguaje universal en la arquitectura, y de sus variaciones contemporáneas herederas, ha ayudado a tener urbes de más calidad, no es menos cierto que su excesiva propagación hace que se esté perdiendo la riqueza y la heterogeneidad que existía en la arquitectura de cada región y país. Hoy en día nos encontramos con el hecho de que las ciudades modernas cada vez se parecen más y más entre sí.  Se está perdiendo la identidad, y nos acercamos a una peligrosa monotonía.
  
La arquitectura tradicional de cada país viene determinada gracias a todos los procesos históricos que se han ido aconteciendo durante siglos. La heterogeneidad enriquece y estimula, y es reflejo de las infinitas respuestas que siempre puede haber para una misma pregunta.


Estimados lectores, desearía conocer su opinión acerca de si creen que pueda haber un “estilo” en la arquitectura. ¿Existen modas? ¿Qué son las revistas de arquitectura si no catálogos de lo que se lleva o no en la arquitectura? ¿El cliente potencial demanda la arquitectura que está más de moda? ¿Pide aquello que ve en la televisión y en las revistas? ¿El arquitecto debería ceder a las peticiones y gustos del cliente? Reflexionen, espero sus respuestas.

 

4 comentarios :

  1. Claro que existen modas y que los clientes piden lo que "más se lleva" en ese momento. Al final la mayoría de la gente está influenciada por las modas o tendencias en todo. Ya sea para comprarse un coche, decorar una casa, vestirse o elegir el destino de vacaciones, todos piden lo que está de moda.

    Desgraciadamente para el mundo de la arquitectura, el arquitecto, aunque puede intentar convencer al cliente, al final tiene que hacer lo que éste quiera porque es el que tiene el dinero y por tanto la última palabra.

    Por cierto, enhorabuena, muy buen post. Espero que los siguientes sigan por esta linea tan interesante.

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  2. Estimado Carlos,

    he aparecido de casualidad por tu blog, me gustan mucho las ideas, reflexiones y preguntas que planteas. Con neutralidad y sin vergüenza.

    Si existen modas y creo me extraña. No me imagino un mundo en que todos los edificios tengan una morfología similar, mismos materiales etc...la diversidad y los cambios, es decir, las modas, solo pueden ser enriquecedoras si o si, para bien o para mal.

    En mi opinión, el cliente "manda" pero al mismo tiempo es nuestro deber en la medida de lo posible aconsejar u ofrecer las diferentes opciones a nuestros clientes. Pero al final, quien va a vivir en la casa? La familia que te ha contratado...
    Quien va a trabajar en las oficinas que proyectes?...
    Quien va a visitar X museo?...
    Quien utilizará X hospital?....
    la arquitectura hay que hacerla por y para las personas, por encima de nuestros gustos personales o egos.

    Te seguiré leyendo.

    Un saludo de un compañero tambien joven de profesión!

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    1. Estimado lector, antes de nada bienvenido al blog. Me alegra que te haya gustado lo quenhas leído, y espero verte por aquí en futuras ocasiones.

      Este artículo nació como una crítica hacia los "modismos" en la arquitectura. Bajo mi punto de vista la arquitectura debe escapar de las modas y ser más auténtica. Es triste que los edificios y las ciudades se parezcan más y más cada día, sin importar si te encuentras en el centro de Texas o de Hong Kong.

      Hemos llegado a un punto en que las personas están muy mediatizadas, y todo se convierte en objeto de consumo de masas, la arquitectura también. Debemos tener cuidado con esto, no sea que la arquitectura se vaya a convertir en algo de lo más aburrido.

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    2. Estimado Carlos Muriel.
      Comparto la idea de que las personas están mediatizadas.
      Yo pienso que las personas se están dejando llevar por las modas, y el problema recae en este punto, porque dichas modas no son locales, es decir la gente copia lo que en otros países se hacen. y las consecuencias son la LA PERDIDA DE LA IDENTIDAD. de un país. Y LA ARQUITECTURA DEBE REFLEJAR SU REGIÓN.

      Muchas gracias, por los artículos del blog. son muy interesantes y de reflexión.
      Saludos,

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